Buscando a Totoro, en píxels

Cuando tenía 9 años la profe nos hizo comprar una tela con agujeros, un botón, hilos de colores formados por 6 hebras y una aguja. Ahí entendí el concepto de píxel y cómo se podían hacer dibujitos con cruces. También aprendí a coser un botón y a hacer un dobladillo.

El punto de cruz es una de las formas de bordado más antiguas que se pueden encontrar por todo el mundo. Esta actividad fue evolucionando para convertirse en una técnica decorativa y ornamental. Se han hallado fragmentos de ropa en yacimientos arqueológicos de Egipto (500 a.de C.) o del Asia Central (850 a. de C.) donde aún hoy se utiliza en los trajes tradicionales de esas regiones.

Hace una semana decidí que quería explorar de nuevo el concepto de píxel usando a uno de mis personajes preferidos como excusa. Aquí, buscando a Totoro.

Totoro_punto_cruz

When I was 9 my teacher asked us to buy a cloth with little holes, a button, coloured threads formed by 6 strands and a needle. That’s when I understood pixel concept and how you can draw using little crosses. I learnt how to sew a button and a turn-up.

Cross-stitch is the oldest form of embroidery and can be found all over the world. This activity was evolving and became a decorative technique. Old clothes have been found in archaeological sites in Egypt -500 B.C.- and Central Asia -850 B.C.-. Today, regional costumes of these areas are still done using this technique.

Last week, I decided to explore pixel concept again using one of my favourite characters. Here, finding Totoro.

Henna. Alheña. Mehndi

HENNA
2. f. alheña (‖ polvo amarillo).

ALHEÑA
1. f. Polvo amarillo o rojo a que se reducen las hojas de la alheña secadas, utilizado como tinte, especialmente para el pelo.

MEHNDI
1. Es la variante local de los diseños de henna en el subcontinente indio. Mujeres de India, Sri Lanka, Bangladesh y Pakistán utilizan mehndi para ocasiones festivas, tales como bodas, eventos y ceremonias religiosas tradicionales.

“En el reino nazarí de Granada se cultivó porque, según relata un cronista cristiano, «era muy preciada por los moros». Con ella se teñían y aderezaban el rostro y el cabello hombres y mujeres. Su uso fue prohibido a los moriscos convertidos a la fuerza al cristianismo tras la conquista de Granada por los Reyes Católicos porque constituía uno de sus signos distintivos más característicos. Después de la expulsión de los moriscos en 1609-1614 se dejó de cultivar”.

Caro Baroja, Julio (2000). “Los moriscos del Reino de Granada”.

Henna

El primer lugar. Un “rickshaw”

Los rickshaws en India vuelan.
Graznan con sus cláxones como pájaros sin bandada.
Se lanzan en competiciones imaginarias.
Atacan acelerando o empujando.
Cada uno cree merecer el paso.
Si volviera a preguntar “¿cuál es el primer coche de la carretera?”,
la respuesta sería un rickshaw en India.
Vehículos que van del kamikaze a lo servicial luchando por un primer lugar imaginario.
Primer lugar en la carretera.
Primer lugar para atrapar a su presa, idealmente, un pescado fuera del agua occidental.

Rickshaw en Agra

Charminar: “Photo?”

Ese momento en el que estás visitando Charminar, mirando la marea de motos, bicis, rickshaws, carretas de fruta, señoras con sari, burkas, niños… más rickshaws, más motos… y se te acerca una señora con sólo su cara al descubierto y te pica el hombro con su dedo. Sonríe mucho. “Photo?”

Y tú, amablemente, coges la cámara que trae entre las manos, te dispones a encuadrar su carita y la marea del fondo… qué buena foto. Cuando ves que alza la mano hacia ti: “NO NO NO NO NO”. ¿No le gustará el fondo? ¿Será que quiere la foto vertical y no horizontal?

Y te quita la cámara de las manos y se la pasa a una de las 10 personas que de repente te rodean y que parecen ser de la misma familia. ¿De dónde sale toda esta gente? ¿Serían ninjas que estaban escondidos tras las columnas? ¿Me irán a pegar?

Y entonces te ponen un bebé en los brazos y la chica arrima su hombro a tu hombro sonriéndote. Todos alrededor te sonríen. Estás confundida, pero sonríes de vuelta. Sí, definitivamente, he hecho una nueva amiga.

Y uno de los 10 individuos apunta con la cámara al cuadro que forma el bebé, su mamá y tú… Creo que las vistas dejaron de ser importantes.

Y el flash se dispara.

Y una mano empuja a la chica mientras arranca el bebé de tus brazos, y empiezan a rodearte. Creo que es una foto de familia. Se gritan cosas que yo traduzco como: “Tú, aquí”, “No, yo al lado de ella”, “Espera, que se ponga en el centro, mejor”. Mientras te zarandean y te acomodan entre ellos.

Entonces, te das cuenta de que eso no va a acabar nunca si no huyes. Sin dejar de sonreír, te vas a apartando poco a poco. Algunos te agradecen bajando sus cabecitas. El de la cámara te mira triste porque has cortado su súper sesión.

Y, algo mareada, corres a doblar la siguiente esquina para que te pierdan pronto de vista.

Ahora sólo tengo una duda, ¿irán a poner estas fotos en la estantería principal del salón?

Yogur en envase de flan…

…aspirando a la búsqueda del uno.

YOGUR:
1. Variedad de leche fermentada, que se prepara reduciéndola por evaporación a la mitad de su volumen y sometiéndola después a la acción de un fermento denominado maya.

FLAN:
1. Dulce que se hace con yemas de huevo, leche y azúcar, y se cuaja en el baño de María, dentro de un molde generalmente bañado de azúcar tostada.

UNO:
1. Que no está dividido en sí mismo.
2. Dicho de una persona o de una cosa: Identificada o unida, física o moralmente, con otra.

la foto

Esperando a 8 y 9

Habían llegado 6 pero sólo había café para 2. Dicen que un rato serán 8 ó 9. Cuando lleguen 2 ó 3 más va a ser una paranoia… sobre todo, para los que ya están.

Momentos antes…
1 y 2 se miraron mientras los demás charlaban.
– ¿Nos sentamos todos alrededor de la mesita y repartimos lo que hay? – dijo 1 mirando la jarrita humeante.
– No seas cutre. No hay para todos.
1 miró a su alrededor.
– Bueno… supongo que ninguno estaría contento de todas maneras con tan poquito.

La clave estaba en mantener a los demás distraídos. Luego, debían hacerles creer que eran necesarios e importantes. 2 dio un codazo a 1:
– Pon a 3 y a 4 a servir. 5 y 6 pueden sentarse a hacer ganchillo.
– ¿Ganchillo?
– El mantel y las servilletas se verán preciosos cuando nos tomemos el café – 2, contento, guiñó un ojo a 1. 1 suspiró negando con la cabeza y resignado.
Y así lo hicieron… Aunque 3, 4, 5 y 6 no terminaban de tener claro que eso fuera lo más justo, el ver todo decidido y en ejecución les hacía mucho más duro pensar en enfrentarse a 1 y a 2. Y les habían invitado a todos a tomar ese café… aunque no estaban todos degustándolo, se sentían parte de toda esa ceremonia.

Hasta que después de un buen rato, 4 pensó que además de olerlo quería probar una gota y 5 sugirió que sería bueno sirviendo. Se hizo un pequeño silencio.
Y entonces la puerta se abrió.
3, 4, 5 y 6 se frotaron las manos. 1 y 2, con sus tazas en alto, miraron al rellano algo acojonados.
7 había llegado. Corría el año 2011.

En 2045, se estima que seremos 9 mil millones de habitantes en el planeta

De relojes y preámbulos

Lola sale de la ducha reliada en una toalla blanca. Alarga la mano hacia el estante.
1235. Rojo. El dedo siempre se desliza donde no debe cuando tienes prisa.
1232. Verde. Ahora sí.
Actualizar. ¿Cómo no ha podido caer aún?
Quizá lo ha mandado al otro correo.
El dedo salta por la pantalla. Se desliza hacia abajo.
Tampoco.
Se supone que me lo iba a mandar hace media hora. No llego.
Suspiro.
No debería haber aceptado. Le da igual.
Bloqueo.

Lola mira al vacío mientras se sube las braguitas negras.
1232. Verde. Salto, desliz, salto.
Última vez hoy a las 20:06.
Son las 20:07. Joder, me lo podía haber mandado ya.

Lola alarga la mano hacia el estante. Suelta.
Se abrocha el sujetador. Mete el vestido por la cabeza. Negro y largo.
Podría llamarle. No, bueno… voy a parecer desesperada.
Si en 15 minutos no dice nada, no voy. Esto no es serio.

Lola se cepilla el pelo. Línea. Color. Bip-bip. Rímel. Bip-bip.
POR FIN. Sonríe de oreja a oreja y alarga la mano.
1232. Verde. Felipe Trabajo ha compartido su ubicación con usted. Lola tiene la cabeza ligeramente ladeada.
Salta una imagen: Felipe Trabajo. Ring-ring-ring. Sonríe emocionada.
Contestar o rechazar. Verde.
– Sí, sí. Tranquilo (pausa). Qué vaaa… si he estado arreglándome tranquilamente. Ya ni me acordaba que me lo tenías que mandar. Ahora nos vemos.
Lola acaricia la pantalla.

Y el smartphone va a su funda.
Y la funda al bolsillo lateral del bolso.
Y el bolso va al hombro.
Y el hombro es parte de Lola.
Todos salen contentos a la calle.

Porque ya no se da cuerda pero se recarga.
Porque ya no se ata a la muñeca pero siempre acompaña.
Porque sigue siendo necesidad, obsesión y una parte precaria de nosotros mismo.
Porque ya lo dijo Cortázar.

Cuatro esquinitas

Desde la habitación se oyen las voces de la mamá y la hija.
-Hoy no quiero irme a la cama. No tengo sueño.
-Martita, hoy no vas a tener pesadillas. Ya verás.

Uno, Dos, Tres y Cuatro esperan dentro.
-Pero, ¿no me había pedido hoy a los pies? Estoy harto de estar aquí subido… parece que no, pero la lámpara esta me quema- Uno se cruza de brazos mirando a Tres. Dos suspira mientras corta el aire con una espada de luz y le reprende sin mirarle: -Es imposible que eso te queme, Uno… eres etéreo.
-Tú por lo menos tienes tu espada y puedes zurrar al de las pesadillas si viene. Yo casi prefiero quedarme a los pies, así puedo sentarme a descansar… que los turnos de esta niña cada vez duran más y por días son más aburridos-, Tres quita una pluma de la colcha y sopla. Mira hastiado como vuelve a caer en el mismo sitio.
-Si hubieras cumplido ayer con lo que tocaba te hubieran dejado traer la tuya- contesta Dos mientras sigue dando espadazos al aire.
-Es que la luz se me apagó… Le puede pasar a cualquiera.
Cuatro entra como un torbellino y sube a la cama emocionado.
-Shhhh, que ya vienen, que empieza nuestro turno. Trae el osito para que nos haga compañía.

Mamá entra en la habitación arrastrando a Marta que entrecierra los ojos.
Marta entra en la habitación arrastrando a su osito que no puede cerrar los suyos.
Los cuatro van tomando posiciones, cada uno sube a una esquina distinta. Mamá mientras va arropando a Marta subiéndole la sábana hasta la barbilla. Las dos recitan en voz baja:
-Cuatro esquinitas tiene mi cama, cuatro angelitos que me la guardan, ángel de la guarda, dulce compañía, no me desampares, no me dejes sola ni de noche ni de día, que me perdería.

Y mamá sale del cuarto en silencio mientras Cuatro mira con ternura a Marta con su osito, Uno y Tres se pelean por un sitio a los pies de la cama y Dos levanta su espada. Y es que, si al de las pesadillas le da por venir esa noche, el viaje será de vuelta… la espada hoy sí brilla.